sábado 23 de agosto de 2008

SALVEMOS AL PUEBLO YUKPA ZULIA VENEZUELA

PRONUNCIAMIENTO DE LA
ASOCIACIÓN CIVIL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE VENEZUELA (MOPIVE) A.C
SOBRE EL DERECHO DEL PUEBLO YUKPA A SUS TIERRAS


Los YUKPAS, pueblo de la familia lingüística caribe, tienen como hábitat las tierras bajas de la Serranía de Perijá, en las cuales se encuentran las cuencas hidrográficas de los ríos Apon, Negro, Yaza y Tokuco, con una cabida de 60.000 hectáreas aproximadamente. ¡ Es aquí precisamente donde los yukpas han sufrido, el embate permanente de los ganaderos venidos de otras partes, para sacarlos de sus tierras históricamente productivas ¡.

Esta situación se prolonga en detrimento para los Yukpas, desde el auge petrolero en la década de los veinte (20), hasta la Fundación de SHIRAPTA por los YUKPAS MACOITAS y la Fundación del Tokuco en el pie de monte de la Sierra de Perijá entre 1947 y 1948.

A partir de entonces se ha registrado un crecimiento demográfico YUKPA, lo que los impulsó, como medida de sobrevivencia del espacio vital para recuperar las 1600 hectáreas en conflicto, y asegurar la continuidad biológica de su pueblo. Este es el fondo de la situación planteada, normal y natural dentro de los procesos agrario que ha conocido y conoce el país.

¿Ahora bien, si con los medios constitucionales y legales vigentes en Venezuela, no es posible que 1.600 hectáreas, puedan ser reasumidas por las comunidades de Chaktapa y Guamo, integradas por más de doscientas (200) familias, para garantizarles su sobrevivencia? Mal puede pretenderse que el centro de la negociación, planteada por la voceria del General de División (Ej) Jesús Gregorio González González, Jefe del Comando Operacional de la FAN, sea la previa “DESOCUPACION DE LAS HACIENDAS TIZINA Y KUSARE”.

Es decir; si no se puede reconocer el derecho al hábitat, de esas dos comunidades del pueblo Yukpa, sobre las 1.600 hectáreas, ¿Quien puede creer que luego del abandono a su derecho lo van a premiar con la demarcación de las 60.000 hectáreas que corresponde al perímetro de las tierras bajas de la Sierra de Perija?

Por ello MOPIVE A.C sostiene, no al desalojo de las tierras Yukpas, si a la negociación con permanencia de los Yukpas en las tierras recuperadas.

Finalmente queremos llamar la atención nacional, sobre el renacimiento en nuestro país de la Doctrina Militarista Desarrollista, como política de estado en las fronteras contra la vigencia legal y constitucional de la Doctrina Progresista Intercultural Indígena impulsada por el Presidente CHAVEZ.

Es JUSTICIA SOCIAL, a los dieciocho días del mes de agosto del dos mil ocho, desde las tierras ancestrales del pueblo indígena Yukpa.

Wayunamente;


MOPIVE ASOCIACION CIVIL

Dirección: Parque Central. Edificio Mohedano. Mezanina. Oficina OM8. Avenida Lecuna. Distrito Capital. Caracas. República Bolivariana de Venezuela. 0212-9777546-9774900. 04142391735-04143271563 mopiveac@hotmail.com, wayuuriana@cantv.net mopiveac@yahoo.es, wayuuriana@gmail.com, http://mopive.blogspot.com/, http://fundatawa.blogspot.com/,

jueves 5 de junio de 2008

MENSAJE AL PUEBLO WARAO

Dr. Esteban Emilio Mosonyi

1) KA JOBAJI YAKERA EKU ABAKÍ, WARAO KUARE JOTARAO ORIAISIKO

Trabajemos por mejorar nuestra tierra, waraos y criollos juntos

2) WARAOTUMA A NONA OKO OBONOYA, A NAMINA ARAKATE

Apreciamos la cultura y los saberes del pueblo warao

3) WIRINOKO A KOJO YAKERA AMA IRIDA KUARIKA DUTANAKA JATE

El Delta será cada día más bonito y más grande

4) KA JOBAJI A UBAMO KOKOTUKA ORIKUARE NAKANE YAOTAKITANE JA

Todos los habitantes de nuestra tierra debemos trabajar juntos

5) WARAO A MONIKATATUTAMA IYAKARATAKITANE ORISANETANE JAKITIA

Arreglaremos los problemas de los warao apoyándonos en nuestra propia fuerza

6) OKO KOKOTUKA ORIWARAO TANE JAKITANE JATE

Todos nosotros deberemos vivir como hermanos

7) KA JOBAJI IRIDA AMA TAERA NAKAYA WARAOTUMA A YAOTA AISIKO

Nuestra tierra se hace grande y poderosa con el trabajo de los warao

8) TAMAJA KA JOBAJI KA DIAWARA EBIKAMO, AREJESE YAJA DUTANAKA JATE

Esta es nuestra tierra desde el comienzo del mundo y lo será siempre

jueves 24 de abril de 2008

PENSAMIENTO INDIGENA VENEZOLANO

PENSAMIENTO INDIGENA VENEZOLANO

INTRODUCCIÓN

Es bien sabido que los pueblos indígenas no hemos tenido ni voz ni voto durante siglos. Todo el mundo sabe que somos los pueblos dominados; que no somos los pueblos dominantes. Todo el mundo sabe que nuestras ideas no son las dominantes. Frente a estas verdades tan simples, tenemos que luchar por promover nuestras ideas y perspectivas frente a esta dominación tan abrumadora.

Hay una constante en la producción de] pensamiento venezolano: la dependencia de ideas eurocéntricas. Desde la Colonia rige esa norma: entonces, fueron los tomistas, de la Escuela del Tocuyo; después, con Andrés Bello, el empirismo inglés y, con Simón Rodríguez, le tocó el turno a Rousseau y los enciclopedistas. En el siglo XIX, Venezuela seguiría dependiendo de la expresión conceptual importada. Situación que no cambiara fácilmente, de modo tal que continúa insatisfecha la exigencia que formulara Leopoldo Zea, desde México, cuando reclamaba una «emancipación mental» americana. En esa vía se encuentra el pensamiento indígena venezolano, aún no ha podido deslastrarse de los intelectuales indigenistas, de la cultura occidental que como la religión le fue impuesta en forma temeraria y compulsiva.

La cultura no es una sentencia; es una herencia: los pueblos indígenas tenemos la obligación de magnificarla en el pedestal de nuestra mayor riqueza. Debemos rescatar la interculturalidad entre los indígenas y las otras culturas, nuestros espacios geográficos, ocupados ilegalmente, invadido etc., con el pretexto de establecer, áreas especiales, zonas militares, áreas estratégicas y por causa de utilidad pública; Restaurar la dignidad indígena, sin embargo, no es simplemente cuestión de devolver tierras, sino reconocer verdaderamente esos derechos originarios en nuestro territorio ancestral.

El jefe de la Asamblea de Primeras Naciones Indígenas de Canadá, Matthew Coon, dijo una frase muy sorprendente, que asume la extrema diferencia entre los indígenas y los canadienses: "yo no soy un canadiense". Nosotros somos venezolanos por la independencia y por la constitución e indígena por nuestro pasado glorioso y el derecho a la libre determinación de nuestros pueblos.

El pensamiento indígena, deberá estar basado fundamentalmente en nuestras propias aspiraciones colectivas como pueblo, a través de la educación o toma de conciencia de nuestros pueblos y la formación de nuestras bases primigineas, principalmente en nuestras comunidades, consejos de ancianos, lideres y demás organizaciones propias. Que busque la pluriculturalidad, el multilinguismo y la pluraetnicidad. Esto con el fin de fortalecer los valores de nuestro pensamiento indígena como la identidad, la memoria histórica, la conciencia de nuestras culturas, de nuestras cosmovisiones y las leyes consuetudinarias o de origen que las sustentan.

El nuevo pensamiento indígena se ha venido construyendo desde abajo, contra el abuso de poder de los sectores dominantes, al calor de la guerra coyuntural, en la lucha contra las oligarquías, al fragor de las nuevas doctrinas de dominación, invasión, imposición, despojo y etnocidio, que tienen asideros poderosos en los imperios, iglesias, fundaciones, partidos políticos, ONG internacionales y los Estados.

Pero la subordinación al imperio, al sistema de gobierno de la clase oligárquica y de los Partidos Políticos, profundizó la exclusión en todos sus géneros, lo que hizo que los pueblos indígenas, se mantuviesen en una orfandad política, social y económica. La culpa es de los pueblos indígenas, de sus líderes y el mestizaje, otorgamos espacios de discusión y aparecieron nuestros voceros oportunistas.

Las organizaciones y sus lideres no tienen una estrategia y agenda política que discutir, que negociar, que pactar, los lideres tienen como único tema el asunto del dinero y de los viajes al exterior, esos lideres, capitalizan hoy en día la pobreza de esos pueblos, pero para enriquecerse; una Contraloría Social Indígena, mandaría a muchos de esos lideres oportunistas al Consejo de Ancianos, para la aplicación de la Ley Indígena por traición a sus pueblos , a los indígenas, a su sufrimiento y a la causa de la Indianidad.

La política indigenista, fue paternalista, de subordinación, de dádivas, de engaños, de estudios, etnocéntrica, de exclusión, las constituciones reconocieron solo la presencia de los pueblos indígenas, pero no los derechos originarios, especialmente el derecho a las pocas extensiones del espacio geográfico que lograron proteger, pero le cercenaron a través de las ABRAES, el territorio y que en la actualidad es del 30% del territorio nacional.

Se le otorgo a la Iglesia Católica, a través de los Vicariatos Apostólicos su cuidado, catequización compulsiva, tutelaje y protección con la Ley de Misiones de 1915 y su Reglamento de 1921.

Por otra parte los gobiernos de turno, los líderes políticos e instituciones veían a los pueblos indígenas, como un lento proceso de extinción, que solo seria cuestión de tiempo y de espera, la población indígena no era un peligro para el estado nación, para los intereses transnacionales, para la soberanía y el desarrollo armonioso de país.

No había un liderazgo indígena y los pocos que sobresalían se dedicaban a recibir las migajas de los gobiernos de turno, eran famosas la llegada a Caracas, la capital de la República, de los pseudos caciques que venían en época de elecciones presidenciales, a buscar las dádivas personales en nombre de los indígenas y sus pueblos. En la actualidad continúan subordinados e hipotecados a sus antiguos amos.

Es necesario también rectificar, revisar y reimpulsar nuestro pensamiento indígena, basado en la cosmovisión, nuestros valores culturales, los principios[8]y enunciados de las aspiraciones colectivas de nuestros pueblos, para compatibilizarla con los derechos, el conocimiento científico de la cultura occidental y el derecho internacional, no queremos ser objeto de los derechos humanos, sino sujeto de ese derecho, sin poner en peligro la soberanía del estado venezolano, como República Bolivariana, multicultural, pluriétnica y multilingüe.

El pensamiento indígena, es uno de los temas más discutidos por varias generaciones de intelectuales. La fundación de las repúblicas americanas en el siglo XVIII, y sobre todo en el XIX, trajeron nuevos planteamientos, porque en ellas aparecen de diferente manera temas de la identidad, pluriculturalidad, propiedad, territorios, derechos originarios contra las republicas nacientes y la nación como un todo, lo cual significó, entre otras cosas, enfrentarse contra las oligarquías, los triunfadores de la independencia, los intereses económicos, las iglesias, los imperios y los estados nacionales, ante graves problemas de exclusión y el no reconocimiento de la presencia de culturas indígenas en esos territorios de los estados nacientes.

El derecho indígena es uno de los temas más sensible de la agenda de la comunidad internacional. Existen hoy conflictos entre las legislaciones estatales y las legislaciones indígenas, en los cuales es necesario que intervenga el derecho internacional. Pero antes habría que despejar numerosas dificultades conceptuales. Una de ellas, con una complejidad política, tiene que ver con la dimensión del derecho de autodeterminación de los pueblos indígenas y las soberanías de los Estados.

Los indígenas levantan su voz y ya no necesitan de representantes, interlocutores o voceros externos de sus pueblos. Son ellos mismos los que hablan ante los pueblos, organismos internacionales, el Estado-Nación y el Mundo. Estos pueblos indígenas organizados asumen un discurso propio y una ideología que según algunos autores la definen como indianidad para separarse del indigenismo oficial y oportunistas de los antropólogos e intelectuales del siglo xx.

‘‘Los indígenas tienen gran sentido del consenso. Cuando eligen a una autoridad, no escogen al mejor, sino al más aceptable para todos, porque tal vez el mejor puede ser rechazado por un grupo. Entonces prefieren buscar un consenso, aunque tarde mucho, lo cual tiene gran sentido ético. Pero claro, llega un momento en el que ya no es posible tener paciencia y tienen que levantarse. ”

En el siglo XIX, los pensadores sobre lo indígena asumieron la autodefinición de indianismo, pero luego a inicios del XX fueron más conocidos como indigenistas, y a fines de ese siglo se vuelve a usar nuevamente el enunciado indianidad, pero esta vez asumido como discurso de los mismos pueblos indígenas.

El nuevo indianismo desarrollado a partir de la década del sesenta: se trata del movimiento indígena liderado por los mismos indígenas que se han expresado ampliamente en Bolivia, Ecuador y México principalmente. En Venezuela, se planteaba que existían unos pocos indios, por lo tanto no había problemas indígenas, sino unos grupos en extinción, así lo manifestaban nuestros voceros oficiales de los gobiernos de turno.

La indianidad, debemos diferenciarlo del antiguo indianismo desarrollado por intelectuales blancos a fines del siglo XIX –y que continuó de alguna manera hasta después de la segunda década del siglo XX. Si el indianismo primigenio y el indigenismo del siglo XX fueron reflexiones desarrolladas por los blancos, el indianismo contemporáneo pretende representar el pensamiento de los pueblos indígenas, de sus voceros de sus intelectuales y herederos de los primeros habitantes de este continente.

Los estudiosos de la indianidad, la han clasificado en un indigenismo colonial, uno republicano y otro moderno. Las políticas coloniales, a pesar de la debacle poblacional, habrían querido “conservar la ‘nación india como tal’ dentro del ‘reino’ del Perú en un régimen de libertad protegida”; mientras que el indigenismo republicano “pretendía ‘asimilar’ al indio, convirtiéndolo en un ciudadano más de una república homogénea”. En cambio, el indigenismo moderno quiso “‘integrarla’ dentro de la sociedad nacional, pero respetando sus valores y peculiaridades culturales”. Así lo recoge, el antropólogo, Ladislao Landa Vásquez, en su obra el pensamiento indígena de América.

Las políticas indigenistas, tuvieron su principal sede en México, en Perú sin embargo su discusión había tomado auge en las décadas del siglo XX. El indigenista mexicano Moisés Sáenz decía en 1933: “probablemente no hay otro país en América donde la preocupación por el indio o por las cuestiones indígenas sea más profunda y más estudiada que en el Perú.

Hoy se conoce a este período como la “polémica del indigenismo”, una discusión que se desarrolló entre 1926 y 1927. Aparentemente, el debate central se realizó entre Luís Alberto Sánchez y José Carlos Mariátegui. Los documentos, reflejan una polémica con tres contendientes, representando la tercera posición Luís Ángel Escalante (periodista cuzqueño que en ese entonces era diputado oficialista en el gobierno de Leguía). Sánchez, representaba el costeñismo agredido por la vorágine indigenista; Mariátegui, la posición del militante socialista que quería partidarizar el indigenismo; mientras que Escalante representaba a un indigenismo “puro” y provinciano que reclamaba los derechos históricos de los indios que los criollos habían negado y desconocían.

En Venezuela las políticas públicas indígenas eran paternalistas y etnocentristas, se reconocían la existencia de los pueblos indígenas, pero se les negaba sus derechos originarios como pueblos. Se consideraban a los pueblos indígenas como campesinos y vivían en orfandad jurídica, tutelado por el estado. La clase dominante, la guerra fría, los gobiernos de turno aliados con el Imperio, hicieron que ver que las organizaciones de derechos humanos y de los pueblos indígenas, eran el brazo político y armado del comunismo. No querían renacer las cenizas de Emiliano Zapata, Pancho Villa, Sandino, Che Guevara, Guaicaipuro, Tiuna, Chacao, Baruta y Mara entre otros.

Gran parte de los estudios de antropólogos brasileños, han dedicado esfuerzos a explicar estas políticas tanto de parte del Estado como de las clases dominantes que avanzan sobre territorios indígenas. La construcción de la nación es otro filón de análisis que explicaría el interés de los intelectuales por las cuestiones indígenas. Estas ideas se presentaron en casi todas las épocas y por parte de diferentes analistas, de manera abierta o implícita; en concreto se considera que la marginación de algunos sectores (en este caso los indígenas) de la sociedad nacional haría incompleta a tal sociedad. En este sentido, casi todos los planteamientos, tanto de intelectuales independientes como de funcionarios del Estado y gobiernos, al tratar de explicar sus actitudes frente a la cuestión indígena, señalaban la necesidad de su inclusión al torrente de la nación moderna.

La definición de la ideología indigenista depende de desde dónde se la mire y de la época en que se la analice. Si nos acercamos a su auge institucional, cuando los Institutos Indigenistas (en la mayoría de los países americanos de habla castellana, particularmente desde los años veinte hasta los sesenta) estaban en boga, se la consideraba como la propuesta más importante que el Estado había elaborado para solucionar la marginación de los indios. Los intelectuales indigenistas que participaban de estas propuestas creían necesaria la superación científica de los modos de reflexión de los indianistas que los precedieron. En cambio, si vemos el indigenismo después de la publicación del libro De eso que llaman Antropología (1970) en México y de la primera reunión de Barbados (1971), la sentencia social seria otra.

Desde aquella época, pocos quisieron comprometerse con aquella ideología y, por el contrario, sobrevino las condenas y críticas. El agotamiento del pensamiento indigenista sucedió en los años sesenta. Igual que en México, en Perú había una sensación de embarazo o hastío incluso antes de los años sesenta. José María Arguedas, por ejemplo, quería sacudirse aquel epíteto, pues al momento de escribir uno de sus textos hablaba como de un pasado que ya no tenía mayor vigencia. Luego de esta etapa, se ha denominado neoindigenismo a las reflexiones y discursos en pro de los indios, porque ya estaban forjándose los movimientos indianistas



2.Donald Rojas. Presidente del Consejo Mundial de los Pueblos Indígenas. 1992

3.El Tomismo es un sistema escolástico de pensamiento ideado por santo Tomás de Aquino, que ha tenido y sigue teniendo una gran influencia dentro de la filosofía cristiana. Tiene de común con la Escolástica su método de exposición de las cuestiones: proposición del problema; argumentos en contra; argumentos a favor; prueba de la tesis, y solución de las objeciones.

4.la idea de crear "un Estado nuevo, un mundo nuevo y un hombre nuevo"

5.Manuel González Prada, cuando proclama en su "Discurso en el Politeama" que "trescientos años ha que el indio rastrea en las capas inferiores de la civilización, siendo un híbrido con los vicios del bárbaro y sin las virtudes del europeo"

6. En 1979, cuando se estimaba prácticamente terminado el proceso de descolonización, la Asamblea General de Naciones Unidas aprueba una nueva Resolución, la 2625, llamada Declaración sobre los Principios del Derecho Internacional, en la que hizo aplicable a todos los "pueblos" el principio de autodeterminación, no sólo a los sometidos a dominación colonial sino también a aquellos que formaban parte de Estados independientes, señalando que la libre determinación es un derecho de los "pueblos" y un deber de los Estados.

7. Las tribus indígenas, sostuvieron una tenaz lucha contra el invasor español, donde el conocimiento de materiales bélicos de la época jugo papel importante en el exterminio de los grupos aborígenes. Los caribes, al igual que otras tribus, mostraron una resistencia implacable contra quienes buscaban someterlos en su propia tierra. Los caballos, perros amaestrados, arcabuces, fuerte vestidura y una gran experiencia en el arte de la guerra no lograron extinguir el grito de libertad que retumbaba en las montañas venezolanas, con flechas y lanzas combatieron con tenacidad regando los campos de batalla con su sangre americana. Esta lucha encarnizada duró varios años de enfrentamientos; hubo episodios de heroísmo, destacando el ímpetu y gallardía de valientes caciques como: Guaicaipuro, Baruta, Chacao, Tamanaco, entre otros. Revista Amerindia.

4. CDH aprueba declaración de principios indígenas.Ginebra, 30 jun de 2006 (PL) Los pueblos indígenas celebran la aprobación por mayoría en el recién estrenado Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la Declaración de principios de sus prerrogativas, negociada por más de 20 años. El documento fue respaldado por 30 miembros del CDH, sustituto de la tristemente célebre Comisión de Derechos Humanos, en tanto sólo Canadá y Rusia se opusieron, mientras otras 15 naciones, incluida Argentina, se abstuvieron. La declaración reconoce el derecho de esos pueblos a la libre determinación y establece que deben dar su consentimiento a la explotación de los recursos naturales de sus tierras, así como limita las actividades militares en esas zonas. Además, reconoce los derechos colectivos de esas comunidades, incluida la preservación de sus valores culturales y de su entidad étnica, así como la protección ante el intento de expulsarlos de sus territorios ancestrales.

8.ENTREVISTA / MIGUEL LEON-PORTILLA, HISTORIADOR, 2005

9.Ladislao Landa Vásquez

10.Ídem.

11. Ladislao Landa Vásquez



(Movimiento Pluriétnico Intercultural de Venezuela) IDIOMA WARAO

MOPIVE

(Movimiento Pluriétnico Intercultural de Venezuela)

Ka ribu jakotai waraotuma daisa daisarone oriwere abaya

Wenesuela eku waraosebe orikuare nakayaja era ja, wite a obonobu ama obonona emikitane daisa daisa tane; ka jobaji iridaja a sanamatatuma kuare monikatatuma katukane takitia yakera eku abakitane, tametakore ka ebisaba narukitane. Ama seke kuare joida erasabukaja akuatukamo ka jobaji Venezuela dutanaka orinamonia. Tia kuare tamatika a ubamo kokotuka sabuka oriaisiko kuana yaotabukitane obonoya, ka nonaturu a sibi jakitiarone wite a nojiba aisiko orisanetane iyakaratakitane. Imawarane ka nabuana tuatane yanaja: ka jobaji yata monikatatuma a naru asamatane naruyaja, tai ka ribu yana; ka inatabanoko aidamotuma yakeraja yaotanaja, tai ka ribu yana. Ka kajotabu a karata iridaja dibuya monuka atae kuarika, era kuarika yaotakitane ja, yakeraubiaja ejobakitane, tamaja ka ribu tabua, damanamotuma sabajikitane omi. Tamaja MOPIVE araotuma a ribu, ka ribu nomeraja, taiwitu seke ka kuare oko jakotai, dibu daisa ekida.

Tamatika Wirinoko a kojo yatuka waraotuma era ja, araosebe kokotuka a sibi awere. Aruakotuma arakate ja waraotuma monukaja, tatuma a janokoinatuma sanukarone. Ka dajetuma Wuyana arao ja kotai kuare Tirinidari arao ja kotai, tatuma aukamo kuare a natoromo, tamatika ka orikawana ubaya. Arawituma rakate era sabuka ja. Ama jotaraotuma, Marakarita arao aisimo ejoboyaja erawitu ja, a obonona kuare a nona irida tane ori emia ka jobaji ekuya. Oko kokotuka ka moara orieku nakaya, oko orikaika oriobonokitane ja, orisanetaitane. Tiarone waraowitu a sanamatatuma eraubiaja jatanae ebewitu akuatukamo arejese bajekitane ama a yaja eku. Warao a nona, warao a ribu, warao a naminatuma yajoto tane abayaja jotarao a ribu kuare obojonatuma noikaya. Oko, Mopive arao tai seke iyakaratakitane obonoya, oko nomewitu tai nonate, tai a sibi iridaja, kokotuka janajakitiarone. Oko rakate waraotuma kokotuka kuarika nojibaturumo yana, tiarone yaotaroko.

Oko dibane warao a ribu yakera, a nona siborori, tamaja seke nomewitu tane ejoboya; tiarone taiwitu ka obonona kayuka yana, jisamuka yana, mate kuarika abakitane ja. Waraotuma erawitu jakotai a unukamo ekida, a burata omi, a yaota asidaroneana, ka ina, ka nabatuma, ka joanatuma anana sabana eku inamonia, waraotuma nojo ebe wabayaja, ka waraotuma a nobara nobo kuare jido ejobobuya, waraotuma a obonona monidawitu nakakitane. Aidamotuma jotarao kuare inatabanoko arao kawanuka waraotuma sanetakitane obonokuna, kawanuka sanetaya mojoro, a monikatatuma a sibi sanukidaja yakera tane ejobamioroi. Tai nome tiame oko obarako dibakomoni. Karaka aidamo kuaida burata era moabuae dijana, tai nomewitu; jotaraotuma waraotuma saba yaotayaja, tatuma kokotuka waraotuma a obojona a imasibumo yana, tai tanewitu rakate. Jotaraotuma eraja yakera waraotuma saba aisia. Tiarone Aidamoida araotuma, inatabanoko a yaotamo ama a sanetamo mate waraotuma a ribu naminanaja, a obonona tabua nokonaja, warao a nona kuare a namina wite emo nakaya. Waraotuma arejese tuata naminabuae tiaja, warao a reje wara isiko, jotarao era kuarika a kojoko eku yaburukomoni. Warao a obonobu tane kotaisi are naminanaja.

Tiarone jese waraotuma a obonona mate yakera eku nakanaja, waraotuma saba a yaotatuma nonakitiaja sanera tane bajia, waraotuma wite a jobaji iabakitane ja a obonona arawanera ekumo ejobamiaroi, a oriwarao, aukamo kuare natoromo aisiko joida naokitiaja jidotuma ekeida tane nabakakore. Warao a namina, a nona, a ribu tane, tai kokotuka yakera, amoara ja iridaubiaja. Warao jakotai wite a nona, wite a ribu, wite a obonona tabua kuana obonoya, tai dijatuka iabakitane obononaja, nome iabakomoni, warao a diawara wabakitane naminanaja. Takore tanerakate tai warao jese unukamo jidotuma saba yakerakore webo toanaja, jotarao a namina kuare a nona jido wite orisaba oakitane nome obonoya, saba yakerakore, saba oriwaka tane moayakore. Warao a obonona deko, unukamo nobo yakera kotaisi seorokitane dijanaka tamiaroi, unukamo jido yakera kotaisi arakate jotarao aisimo nakayarone, wite orisaba oakitane obonoyaraji. Unukamo nobo kotai kuare unukamo jido kotai oriasida yana, oriasatanaja. Deko yakerakore warao a diawara era kuarika tane namonimioroitane, waraotuma a nojiba Wenesuela a jobaji iridaja yakera kuarika eku abakuna tate.

Un mensaje pluralista e intercultural

MOPIVE

(Movimiento Pluriétnico Intercultural de Venezuela)

Un mensaje pluralista e intercultural

En Venezuela existe una diversidad de movimientos políticos y sociales para reflejar el pensamiento y el sentir de diferentes agrupaciones que actúan en el país, así como expresar los contenidos y propuestas para llevar adelante un profundo proceso transformador que Venezuela necesita y lo va viviendo día tras día. Nosotros somos parte de este proceso, pertenecemos como ciudadanos venezolanos a un amplio sector deseoso de participar protagónicamente, contribuyendo con ideas y hechos originales y propios a plasmar el futuro de la Nación. Más que criticar o adversar la situación actual que vive el país, nos interesa introducir y fortalecer algunos elementos ya presentes en la Constitución Bolivariana del 99, pero que hasta hoy no han recibido suficiente atención. Somos definitivamente un país multicultural, pluriétnico y plurilingüe, primero que nada por la importante presencia de los más de treinta y cinco pueblos indígenas originarios, de lo cual el Estado Delta Amacuro es un excelente ejemplo, con aproximadamente la mitad de su población perteneciente al pueblo warao.

A ellos se suman pequeñas comunidades de aruacos que lamentablemente han perdido en parte su idioma y su cultura: vamos a tratar de apoyarlos en sus esfuerzos por restablecer su identidad en la diversidad. Hay también en el Delta otros indígenas, un número significativo de hermanos nuestros procedentes de Guyana y Trinidad, una importante presencia de familias de ascendencia árabe en Tucupita y en el resto del Estado. Los numerosos criollos fundadores de los centros poblados de mayor tamaño han sido predominantemente margariteños y su cultura de raíz oriental tiene un gran peso específico en nuestro Estado. Sin haber podido mencionar en palabras tan breves los orígenes de la complejidad cultural del Delta, hemos podido por lo menos llamar la atención sobre esta realidad y las responsabilidades que esto acarrea. Todas estas culturas merecen y requieren nuestro mayor respeto y la promoción de sus valores y manifestaciones. Pero tenemos en el Delta y gran parte del Oriente venezolano una deuda histórica muy especial con el pueblo warao, quien no por mayoritario ha podido desplegar hasta ahora toda su potencialidad cultural ni el vigor de su idioma. Queremos y sabremos actuar de manera importante en este terreno tan prioritario.

No todo se reduce, por supuesto, a un discurso sobre culturas, interculturalidad y hermandad entre los pueblos, aun cuando esto es sumamente innovador e importantísimo para nuestro país y el mundo. Pero aún nos falta entender –no estamos suficientemente acostumbrados todavía a este enfoque– que sin tomar en cuenta las identidades culturales y la importancia básica de la Madre Naturaleza hoy tan castigada, tampoco estaremos en capacidad de resolver los problemas económicos, los de carácter laboral, los de naturaleza educativa, las carencias en materia de salud que son tan graves en el Delta, la migración de nuestros pobladores hacia el centro del país, la deficiente aplicación de los Derechos Humanos. Mucho se ha logrado en estos últimos años –hay que reconocerlo sin mezquindades– especialmente en lo concerniente a la visibilización y reivindicaciones de los pueblos indígenas y de otros sectores pobres, oprimidos y excluidos. Pero aún nos falta mucho más y eso habrá que realizarlo con nuevos criterios muy poco aplicados hasta el presente como lo son el pluralismo, la diversidad y la interculturalidad, a pesar de las buenas intenciones, algunas veces exitosas.

Para comprobar lo aquí dicho en la realidad cotidiana, poco se ha podido hacer por fortalecer las comunidades warao –ni siquiera erogando importantes recursos– al desconocer muchas veces o no tomar en cuenta las características tan particulares de su organización, su cultura, sus especificidades históricamente acumuladas, que no se han debilitado a pesar de su largo contacto no siempre feliz con otros sectores poblacionales. En consecuencia, los warao continúan abandonando sus tierras ancestrales y con ello se va diluyendo una cultura y un idioma milenarios que son patrimonio de la humanidad: no para ser congelados en medio de una dinámica mundial sino para propiciar que sigan siendo para el futuro verdaderas alternativas endógenas de organización socioeconómica, diversidad cultural, riqueza simbólica, espiritual y lingüística. Esto lo podremos lograr entre todos, con la participación protagónica del pueblo indígena warao, que siempre ha dado muestras de su capacidad de resistencia mas también de insertarse en los espacios y aprovechar las oportunidades que les ofrecen los nuevos tiempos, junto a los cambios que vienen sucediendo. En líneas generales, estas reflexiones pueden extenderse al resto de los habitantes del Delta, incluso a los recién llegados, ya que todos sin excepción estamos obligados a seguir convirtiendo esta tierra hermosa y de fabulosos recursos, al mismo tiempo que muy delicada en su naturaleza y su configuración geográfica, en un inmenso ecosistema propicio para todos sus integrantes y capaz de contribuir a la construcción de una Venezuela mejor.

domingo 17 de febrero de 2008

DECALOGO INDÍGENA

1. Hay que darle al indio la razón, aunque no la tenga, según las gentes de la razón.
2. Debemos luchar por la efectiva demarcación de las tierras ancestrales y la entrega de la titularidad colectiva, inembargable, imprescriptible, inalienable e intransferible. El ganado tiene más tierras que los indígenas, nosotros vimos cercados y el ganado en libertad. Sin tierra y hábitat nos exponemos al genocidio. La tierra no nos pertenece, el hombre pertenece a la tierra. sino se protege este derecho humano fundamental, se estaría poniendo en riesgo nuestra seguridad y continuidad biológica.
3. Somos grupos humanos, descendientes de pueblos originarios con identidades étnicas, tierras ancestrales, instituciones naturales, sistema de justicia autóctono y derechos confiscados; aún vivimos en una sociedad prestada y arrimados. Arrimados en nuestro territorio ancestral, excluidos socialmente en unos espacios geográficos, que aun no sabemos, como los recibiremos: como prenda agraria, comodato, alquiler, venta, donación, etcétera o formaremos parte de la fauna de las ABRAES.
4. Somos pueblos colectivos, ambientalistas, conservacionistas humanitarios, solidarios, socialista, matriarcal, pluricultural, multilingüe y plurietnico, en un estado de justicia y de derecho. Nuestra identidad originaria, no está comprometida, si asimilamos los aportes de otras culturas, como la asiática, la africana o la europea, siempre hemos compartido la transculturación ; pero debemos avanzar en la búsqueda de una mejor calidad de vida de nuestros pueblos, con la garantía de la entrega de nuestros espacios originarios, el reconocimiento de los derechos originarios y respeto de los derechos humanos e internacional humanitario, del cual somos sujeto y no objeto como lo pretender visualizar algunas organizaciones internacionales.
5. Somos los únicos hitos vivientes de la Patria en las fronteras, conjuntamente con las unidades militares, especialmente de la Guardia Nacional. Aseguramos la defensa y seguridad del espacio geográfico y las instituciones del estado. Así como los países de Europa, estrenan la Comunidad Económica Europea, nosotros también planteamos la América Indiana.
6. La unión, solidaridad, entrega de lucha por la causa de la indianidad, liderazgo probo, natural y auténtico y la subordinación a nuestros ideales colectivos, obediencia a nuestros códigos indígenas y el respeto a los supremos intereses colectivos de la Patria Grande e Indígena. Las fortalezas del pensamiento indígena, están en sus hijos, en sus pueblos, en las comunidades, en la generación de relevo, en los derechos indígenas constitucionales, en el liderazgo proactivo, leal y comprometido con la causa de la indianidad y con el destino de los pueblos indígenas, nosotros constituimos una cultura valiosa, llena de riquezas espirituales y materiales, con un gran espíritu de solidaridad y nuestra solidaridad, es dar lo que otro realmente necesita y no darle lo que nos sobra.
7. Hemos protegido y conservado por siglos la floresta, la fauna y los demás recursos naturales renovables, especialmente el ecosistema que nos proporciona el agua dulce potable y el oxigeno para el planeta, planteamos a los organismos internacionales el pago por los servicios ambientales e indemnización a los pueblos indígenas de la Amazonia.
8. Aspiramos que todos los países con pueblos indígenas, aprueben el Convenio Nº 169 de la O.I.T, referidos a los Pueblos Indígenas, la inclusión en sus constituciones del reconocimiento de los derechos originarios de los pueblos indígenas, la promulgación de la Ley Orgánica de los Pueblos, Culturas y Comunidades Indígenas y la ratificación y suscripción de tratados y convenios internacionales referidos a los pueblos originarios.
9. La participación de los pueblos indígenas, con sus organizaciones de bases, nacionales, estadales y regionales; lideres no hipotecados y mestizos; debe ser verdaderamente protagónica, participativa, colectiva y solidaria en la elaboración del Plan Estratégico de la Nación.
10. No queremos más nunca estar subordinados a las iglesias, partidos políticos, políticos, intelectuales, gobiernos etnocentristas, antropólogos, oportunistas y voceros mestizos y no indígenas; déjennos decidir con nuestras organizaciones sociales, culturales, económicas y políticas, la pureza y la voluntad de nuestros pueblos y el futuro de las culturas indígenas, porque corremos el riesgo de hipotecar nuestro destino como pueblo.

Dirección: Parque Central. Edificio Mohedano. Mezanina. Oficina OM8. Avenida Lecuna. Distrito Capital. Caracas. República Bolivariana de Venezuela. 0212-9777546-9774900. 04142391735-04143271563 mopiveac@hotmail.com, wayuuriana@cantv.net.
http://fundatawa.blogspot.com, http://mopive.blogspot.com

A LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE VENEZUELA Y DEL MUNDO

CONSIDERANDO

1. Que los pueblos indígenas de la República Bolivariana de Venezuela, vienen sufriendo variadas formas de ecocidio en nuestras tierras y hábitat, así como también prácticas de etnocidio, por parte de las empresas petroleras extranjeras, desde el año 1936 hasta nuestros días .
2. Que la empresa Exxon Móvil y sus filiales, vienen produciendo daños materiales e inmateriales irreparables a nuestros pueblos indígenas, las cuales se refieren a desplazamientos forzosos de las comunidades, envenenamiento de sus manantiales, destrucción de la floresta y la fauna, elevado proceso de aculturación, evangelización compulsiva, explotación irracional de la mano laboral indígena; en fin una sistemática destrucción de nuestro activo y único patrimonio de la nación y de la humanidad, como son: LOS RECURSOS NATURALES NO RENOVABLES Y LAS CULTURAS Y PUEBLOS INDIGENAS, decretados por las Naciones Unidas, como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
3. Que la Empresa Exxon Móvil y sus filiales operadoras petroleras en el país, han lesionado directa e indirectamente nuestra integridad cultural, social y económica en la ejecución de sus actividades de exploración y explotación petrolera, obras ejecutadas en nuestro hábitat y tierras, violando disposiciones nacionales e internacionales sobre la conservación, mantenimiento el ambiente y reparación de los daños ecológicos, violando casi todos los Convenios Internacionales sobre los Pueblos Indígenas y la Conservación Ambiental.

EN CONSECUENCIA

I. Los pueblos indígenas de la República Bolivariana de Venezuela, con sus organizaciones tradicionales y las registradas, solicitamos al Estado Revolucionario, la asistencia económica, técnica y jurídica, para activar el sistema de administración de justicia y que ponga a la disposición de la Asociación Civil MOPIVE y demás organizaciones indígenas, los expertos jurídicos y ambientalistas para demandar a la empresa Exxom Móvil y sus filiales operadoras; por el doble de la demanda temeraria e imperialista, intentada contra la empresa de todos los venezolanos PDVSA; y perseguir todos sus bienes, mediante acciones tutelares, para que responda a LOS PUEBLOS INDÍGENAS VENEZOLANOS, el derecho de pago de indemnizaciones, reparaciones y saneamiento ambiental de los daños generados por las actividades petroleras.
II. En el pasado otros imperios, países y trasnacionales, han explotado nuestros recursos naturales: minerales preciosos y energéticos, los forestales, faunísticos y la floresta, ahora vienen por el agua dulce potable, nuestro inventario farmacológico, el oxigeno del planeta y terminaran por llevarse nuestra sangre, nuestros pueblos, culturas primigenias y en consecuencia LA DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD.
III. Es ahora o nunca, activemos la alarma roja contra la guerra defensiva, la intervención y la invasión imperialista.

Desde nuestras tierras y hábitat ancestral, 12 de febrero del 2008

Dirección: Parque Central. Edificio Mohedano. Mezanina. Oficina OM7. Avenida Lecuna. Distrito Capital. Caracas. República Bolivariana de Venezuela. 0212-9777546-9774900. 04142391735-04143271563 mopiveac@hotmail.com, wayuuriana@cantv.net., http://fundatawa.blogspot.com, http://mopive.blogspot.com